Erik Mazur, el profesor convertido

Dado que el grupo de innovación magistrales anónimos (lectureaholics anonymous) ha recibido el premio de innovación Educativa de la Universidad de Alcalá por sus experiencias con metodologías alternativas a la clase magistral, he decidido reeditar esta entrada sobre Eric Mazur campeón en la cruzada por abandonar la clase magistral y desarrollar nuevas metodologías que mejoren el aprendizaje en las aulas uiversitarias. Eric Mazur es una de las voces que hablan más fuerte y más claro en contra el abuso de la clase magistral en la educación universitaria y lleva veinte años haciéndolo con gran éxito y elocuencia. Conocí las obras de Mazur buscando metodologías alternativas a la clase tradicional expositiva.

Primero leí su libro, Peer Instruction, que describe la metodología que le ha hecho mundialmente famoso entre los profesores universitarios con inquietud por encontrar mejores maneras de enseñar. Después leí su comentario en Science titulado: Farewell, lecture? ¿Adiós, clase magistral? y encontré el podcast de su magistral conferencia en contra de la clase magistral “Confessions of a converted lecturer” en la que nos relata su proceso de conversión desde la ineficaz enseñanza magistral, expositiva y demostrativa a una metodología activa en la que los alumnos estudian la materia antes de que se la expliquen y dedican el tiempo de clase a la enseñanza interactiva, responden a preguntas en clase para comprobar su nivel de comprensión y discuten la justificación de sus respuestas para así aprender de y con sus compañeros.

La evolución docente de Eric es un caso muy interesante. Él nos lo cuenta muy bien en su conferencia confessions of a converted lecturer. A principios de los noventa Eric enseñaba la Física en Harvard al modo tradicional y aparentemente le iba muy bien. La mayoría de sus alumnos le valoraban tan bien que él recibía reconocimientos y premios a su docencia. Sus alumnos también sacaban altas calificaciones en sus exámenes de problemas de física lo cual debía significar que aprendían mucha física. Él llegó a creerse (como tantos otros) que era el mejor profesor de física del mundo.

Sin embargo, un día Eric hizo lo que jamas debió hacer, cometió un error irreparable, que tendría consecuencias irreparables para el resto de su vida y su carrera como docente universitario. Eric leyó en una revista ¡un artículo sobre educación en física! que demostraba que con las metodologías de enseñanza que se usan tradicionalmente en la universidad, los alumnos aprendían muy poca física y comprendían mucha menos todavía. Más bien aprendían a hacer mecánicamente (sin entenderlos) los problemas tipo que necesitarían resolver para aprobar los exámenes y sacar buenas notas en física sin haberla comprendido.
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El gráfico representa cómo con los métodos tradicionales para la enseñanza de la física (símbolos rojos) los alumnos obtienen ganancias de aprendizaje que son del orden del 20% de las ganancias de aprendizaje máximas potenciales. Sin embargo, los métodos de implicación activa del estudiante en clase (símbolos morados) obtienen ganancias de aprendizaje cercanas al 50% de las ganancias potenciales. La conclusión es que los métodos activos producen ganancias de aprendizaje que doblan las obtenidas con las metodologías tradicionales.
Eric como profesor de Harvard pensó: eso ocurrirá en otras universidades, pero no con mis selectos estudiantes de Harvard. Ellos si que comprenden la física con mis entretenidas y didácticas clases magistrales y mis sesiones de demostración de resolución de problemas. En lugar de creer a ciegas en su intuición (lo que hace la mayoría de los profesores) Eric actuó como un científico, puso a prueba su hipótesis y descubrió que su presunción era completamente falsa, los resultados que obtuvo eran muy similares  a los otros obtenidos en otras universidades. Eric realizó un test de comprensión conceptual a sus alumnos de Harvard que le demostró que incluso aquellos alumnos que aprendían a resolver complejos problemas (de memoria), no comprendían la física subyacente a los procedimientos de resolución utilizados.

 En el siguiente cuatrimestre realizó la prueba definitiva y halló que de los alumnos que resolvían exitosa mente un complejo problema de resistencias eléctricas la mitad no comprendían en absoluto la física subyacente a los complejos procedimientos de resolución matemática del problema. Eric descubrió que sus alumnos aprendían a resolver los problemas tipo, memorizando recetas del procedimiento para resolverlos sin comprender en absoluto los principios físicos subyacentes al proceso de resolución.

Eric podía haber ocultado este perturbador hallazgo o pedir un aumento de sueldo al decano cambio de no publicarlo, pero como era una buena persona decidió que lo que debía hacer era lo que la mayoría de profesores se resisten a hacer. Esto es, abandonar la metodología tradicional que tan malos resultados de comprensión producía  (incluso con los mejores profesores y alumnos) y experimentar nuevas metodologías para ver si con ellas sus alumnos desarrollaban una mayor comprensión conceptual.

El cambio metodológico fue muy exitoso, sus primeros esfuerzos con el peer teaching duplicaron las ganancias de aprendizaje conceptual con respecto a las pauperrimas ganancias obtenidas con metodología tradicional. En los años siguientes Eric siguió innovando y combinó el peer teaching con otra metodología denominada just in time teaching logrando triplicar las ganancias de aprendizaje conceptual con respecto a las obtenidas con enseñanza tradicional.

Creo que la historia de Eric Mazur puede ayudarnos a replantearnos como enseñamos a nuestros alumnos. Sin embargo,  aquí en España, ni los profesores de física se han enterado de lo que ha pasado en Estados Unidos hace más de veinte años (la experiencia de Mauzr con el Peer teaching empezó en los principios de los noventa pero en España el peer instruction sigue siendo una metodología desconocida en 2014 para muchos profesores de física). Por eso,  utilicé la historia de conversión de Mazur y la metodología de peer teaching que él diseñó como ingredientes en los cursos que impartí a partir de 2011.

En otras partes del mundo andan mucho más atentos a las innovaciones que se producen en las mejores universidades. En diciembre de 2012 se celebro en Beijing el primer congreso internacional de Asia-Pacifico sobre peer teaching. No debería extrañarnos que si países como Japón, China y Corea del Sur preparan mucho mejor a su juventud en ciencias y matemáticas el epicentro de la ciencia y la innovación se desplazará desde el atlántico al Pacífico.

First Conference in Peer Teaching

Es cada vez más obvio que no podemos seguir desperdiciando el valioso tiempo de clase en la transmisión de conocimientos que los alumnos pueden leer y aprender por su cuenta. Las metodologías de pedagogía inversa como el peer instruction hacen eso, los alumnos estudian antes de clase y así el tiempo de clase puede dedicarse a actividades de aplicación, de comprobación de la comprensión v de evaluación formativa. Estas metodologías están arrasando en Estados Unidos y Canadá donde miles de profesores las usan en los niveles de high school y universidad.
Si innovamos y pasamos de la metodología tradicional a una metodología de aprendizaje inverso (flipped learning) nuestros alumnos aprenderán y comprenderán mucho más. Si cambiamos nuestras metodologías del modo que lo hizo Mazur en Harvard (peer instruction), o del modo que lo hemos hecho en las asignaturas de inmunología de la Universidad de Alcalá (flipping classroom whith just in time teaching)   nuestros alumnos aprenderán más y mejor.

La imagen muestra la  mejora que se obtiene al implementear esta metodología. El alumno medio aprende con metodología flipped los que con metodología tradicional sólo paprendian el 15% de los mejoras alumnos.  A continuación y como lectura complementaría,  la traducción al castellano del famoso comentario de Eric Mazur publicado en la Revista Science.  Farewell, lecture? Science 2009
El coste de implantar una pedagogía inversa será que los profesores tendremos que trabajar algo más en nuestra asignatura (algo que en las universidades españolas no se recompensa) y que algunos alumnos con poco espíritu académico se sentirán molestos porque sus profesores les hacen estudiar más con este modelo que con el cómodo modelo tradicional con el que pueden aprobar con menos esfuerzo y olvidar lo “aprendido” con más facilidad.

Basado en: Profesor 3.0

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